Cuando el día se alarga

per Charly Vega Lopez-Calvo
A+A-
Restableix

Hay una forma distinta de habitar la tarde cuando llega el horario de verano.

El tiempo parece estirarse, como si nos regalara unos minutos más para mirar, para estar, para no tener prisa.

En Barberà del Vallès, la luz cae despacio. El sol se despide sin urgencia, dibujando sombras largas sobre el parque, mientras la vida ocurre sin artificio: personas que pasean, conversaciones que fluyen, perros que corren libres como si entendieran que el día aún no ha terminado.

En el cielo, la luna —gibosa creciente— observa en silencio, asomándose antes de tiempo, como un testigo discreto de ese instante suspendido entre el día y la noche.

Salí sin más intención que caminar, y volví con la sensación de que, a veces, no hace falta ir lejos para encontrar algo que nos detenga.

Solo salir, mirar… y dejar que la luz haga el resto.

També et pot agradar

2 comentaris

Xavier Magdaleno Ramon 08/04/2026 - 17:09

Fantàstiques fotos, com sempre, company. Ens tens molt malacostumats!
És ben cert que de vegades no cal fer massa passes per trobar allò que ens recorda que es la tranquil·litat, la serenor. Jo sempre miro més enllà dels estels, cap a un espai infinit i fred, fosc, que d’alguna manera em fascina…però les teves imatges sempre em retornen a l’escalfor i la reflexió…Gràcies, Charly.

Charly Vega Lopez-Calvo 09/04/2026 - 10:25

Gracias a ti por tus comentarios Xavi!

Deixa un comentari