La sombra es un susurro, un misterio a medias, la otra cara de la luz. En la oscuridad se esconde la profundidad de las formas, la intensidad de los silencios, la emoción que no se revela por completo.
Fotografiar en clave baja es escuchar lo que la luz deja en secreto. Es jugar con lo invisible, con lo que se intuye más que con lo que se muestra. En cada imagen hay un equilibrio delicado entre lo que se ilumina y lo que se oculta, entre lo que se dice y lo que se sugiere.
Aquí, las sombras no son ausencia, sino presencia. Son el alma oculta de la imagen, la emoción que se esconde en la penumbra, esperando ser descubierta.

1 comentari
…Fotografiar en clave baja es escuchar lo que la luz deja en secreto…..me lo hago mío!!!!